Hasta hace unos años los actuales Terminales Punto de Venta (TPV) eran dispositivos únicamente dirigidos a la gestión de caja. Cumplían pues la función de meras cajas registradoras. Su evolución, sin embargo, ha experimentado un gran giro al aplicarse sobre ellos tecnologías de software y novedosas aplicaciones de control empresarial. “La principal labor de un TPV es la de ejecutar el software de gestión del negocio, ya sea una tienda, un restaurante o cualquier otro tipo de negocio. Dependiendo de cual sea la potencia de ese programa, el terminal va a permitir acceder al stock del almacén, gestionar las necesidades de los clientes, tratar temas referentes a la facturación, así como una gran variedad de funciones”, explica Jorge Talegón, jefe de Producto de Oki Printing Solution.
En ello coincide Jaume Barris, director de Marketing de SIE, al afirmar: “No basta con agilizar la venta rápida en mostrador, sino que es necesario también que lleve a cabo otras tareas como la supervisión de la contabilidad, algo que no sólo agiliza las ventas, sino la gestión total de la compañía”.
Estos productos resultan de la unión de un hardware y un software. Asimismo, suele ser necesario añadirles algún tipo de periférico como una impresora o un lector de tarjetas para que las tareas se lleven a cabo de forma más eficaz e integral. La parte física de la solución debe aportar una gran robustez y resistencia para funcionar de manera correcta en ambientes que pueden resultar adversos. Asimismo, es necesario que el dispositivo sea compatible con programas informáticos, como Windows XP, que faciliten un funcionamiento correcto y ágil. Es preciso, además, que cuente con opciones de conectividad que permitan que el equipo se integre con el resto de sistemas que tenga la empresa. En lo que se refiere al software, las principales prestaciones que deben ofrecer a los usuarios son la versatilidad y la especificación. Un buen servicio lo dará aquel que mejor sepa adaptarse a las necesidades y el tamaño del cliente, ofreciendo soluciones que ayuden a mejorar el negocio concreto en el que se ubica.
Ligera recesión
El sector de los TPV no ha podido aislarse de la tendencia a la baja que existe en el mercado y, sobre todo, a la cantidad de establecimientos que se han visto obligados a cerrar. Pero ello no significa que sus ventas hayan disminuido, más bien puede hablarse de una desaceleración dentro del sector. “Si en años anteriores el crecimiento de ventas era muy alto, en 2008 continuó incrementándose aunque a un ritmo más lento. Todavía queda mucho negocio que funciona únicamente con una caja registradora que no cumple, ni de lejos, con todas las funcionalidades que ofrece un TPV con software. A ello se suma el hecho de que muchos negocios necesitan cambiar su hardware actual por otro que sea más estético o robusto”, comenta Belén Cáliz, gerente de ELSI. Sin embargo, Jordi Llorens, director general de PCMira- ECR&POS, objeta que “aunque es cierto que existe un mercado objetivo muy grande de establecimientos que necesitan renovarse, el problema es que a veces son muy conservadores, y sólo lo hacen cuando no es posible una reparación”.
Es por ello por lo que muchos fabricantes y distribuidores optan por centrarse principalmente en los locales de nueva apertura. “Cada vez más pequeñas y nuevas empresas mayoristas apuestan por los TPV, así como los negocios on- line, otro sector no tan desarrollado aún pero que adquiere estos dispositivos para agilizar su negocio, gestionar el pago con tarjetas de crédito, conectarse a sistemas de red e incluso supervisar el stock en tiempo real”, asegura Barris (SIE), quien además detecta un cambio en el modo de adquisición: “Debido a la crisis existe una ralentización de la demanda, lo que origina una toma de decisión menos acelerada, mayor atención a los costes de adquisición e implantación pero también una mayor conciencia de las ventajas que aportan estas herramientas al negocio”.
Contra la crisis, más tecnología
En la actual coyuntura económica, las inversiones que se realizan deben significar beneficios inmediatos. Los equipos TPV ofrecen a sus usuarios una ventaja muy apreciada en la actualidad: la automatización de muchas funciones. “Gracias a estos dispositivos, muchas tareas que hasta la fecha se realizaban manualmente, como pueden ser los tradicionales cuadres de tickets y de caja al final de cada jornada, pueden hacerse ahora sin intervención del personal. Esto supone un enorme ahorro de tiempo”, argumenta Barris (SIE). “A esta ventaja se unen otras como la reducción de costes operativos o la mejora de la conectividad entre los distintos puntos de la empresa”, asegura Paulino A. Moreno, director de Producción de Tisa Ordenadores/ Grupo i68. Finalmente, no se puede pasar por alto otro de los beneficios que aporta a un mercado en crisis contar con un buen TPV: el total control que ayuda a ofrecer sobre la compra de material, las ventas, los stocks, etcétera.
Y para captar aun más la atención de los clientes, los nuevos modelos que se lanzan al mercado cuentan con una gran cantidad de mejoras que hacen posible obtener más rendimiento en esta clase de dispositivos. “Los avances tecnológicos han ofrecido a este segmento una evolución en fiabilidad, mejora en diseños y máxima eficacia”, asevera Talegón (Oki Printing Solution). La tendencia que existe en la actualidad es desarrollar TPVs más intuitivos. “Tal vez en el futuro los propios clientes de un restaurante puedan realizar las comandas desde terminales instalados en sus mesas conectados a su vez a una caja de cobro donde sólo deban abonar el importe”, prevé Barris (SIE). Para lograr una interfaz cada vez más sencilla, el avance de las pantallas táctiles en este sector tiene una importancia primordial. “Se trata de la tecnología más importante que se ha instaurado a nivel de hardware en estos dispositivos.
En combinación con los nuevos software, contribuye a que el trabajador pueda realizar gran cantidad de operaciones de forma rápida e intuitiva, y sin necesidad de contar con unos conocimientos informáticos avanzados”, explica el responsable de Oki Printing Solution. Por su parte, los nuevos programas que se lanzan al mercado incluyen más facilidades de conexión a Internet y aplicaciones de bases de datos si bien, los esfuerzos de los fabricantes se encaminan hacia el desarrollo de soluciones específicas para todo tipo de negocios. Por último, para completar la funcionalidad, la tendencia general en los aparatos también es lograr una mayor robustez, una reducción del consumo energético, mayor conectividad y unos efectos más respetuosos con el medio ambiente.
La importancia del canal
El mercado que se mueve en torno a los dispositivos TPV no se basa únicamente en la venta de los productos de hardware y software por separado. El canal genera negocio ofreciendo conjuntamente ambas soluciones. Asimismo, las opciones de negocio que ofrece en su implantación son innumerables, todas ellas ligadas a la personalización para cada cliente. La formación y el mantenimiento son los otros dos pilares del valor añadido que lleva a cabo el canal de ventas para lograr fidelizar a sus clientes. “Creemos que es responsabilidad de las empresas fabricantes de hardware y software desarrollar los productos que el mercado demanda. Pero este es un sector en efervescencia clara que avanzará en un mercado globalizado y sin fronteras, algo que obligará a los distribuidores a ofrecer una solución lo más completa posible y basada en la proximidad con el cliente”, finaliza Moreno, de Grupo i68.
Historia de los Terminales Punto de Venta
El origen de los actuales TPV se sitúa a comienzos del siglo XX, cuando se inventaron las primeras cajas registradoras. El principal punto de inflexión, tiene lugar sin embargo a mediados de los años 70, momento en el que se introduce un software específico de gestión de venta, que permite a los comercios saber cuál es el trayecto y el destino final de cada unidad vendida. La identificación individual de los productos hace que puede controlarse mejor la gestión de existencias y el stock.












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